Rosenberg – 100% Pinot Blanc de Alsace

Alsacia es la región geográfica y cultural que corre entre las montañas de Los Vosgos y el río Rin, marcando la actual frontera noreste de Francia que la separa de Alemania y Suiza, y es una de los territorios más ricos de Europa en materia vitivinícola.

En los últimos doscientos años la soberanía de la región ha cambiado cinco veces de mano alternándose sucesivamente entre Francia y Alemania lo que, superados los traumas de las históricas guerras, ha terminado por generar una particular cultura que fusiona elementos francos y germanos, lo que también se refleja en su tradición vitivinícola.

En cuanto a suelo y clima es una extensión del terroir que se extiende al oriente del Rin, por lo que al igual que en Alemania los vinos blancos con un inusitado potencial de guarda, en especial el Riesling, son los principales cultivos que son vinificados por pequeños Domaines al más puro estilo de la Bourgogne.

Otra característica única y que refleja su fusión cultural es que en Alsacia es la única región vitivinicola francesa dedicada principalmente a la producción de monovariatales y con AOPs que hacen alusión a la cepa usada en sus etiquetas, tal como ocurre en Alemania.

Este etiquetado por varietal, que es el mismo que utilizamos en el Nuevo Mundo, hace que los Vin d’Alsace sean muchos más sencillos de entender y constituyan un excelente punto de partida para adentrarnos en el mundo de los vinos franceses.

La mitad de los vinos producidos en suelo alsaciano proviene de dos variedades: el Riesling ya mencionado y la muy autóctona Pinot Blanc, una cepa que mutó de la Pinot Gris que a su vez lo hizo del Pinot Noir.

La referecia a Pinot Blanc dentro de la AOC Vin d’Alsace también puede utilizarse para vinos que contengan Auxerrois Blanc, Pinot Gris y Pinot Noir vinificado como blanco, por lo que es importante revisar en la etiqueta si corresponde o no a un 100% Pinot Blanc, como es el caso del Rosenberg del Domaine Aimé Stentz.

Review

Aimé Stentz es una pequeña bodega familiar cuyos viñedos no abarcan más de 14 hectáreas en las colinas de Wettolsheim, 80 kilómetros al sur de Estrasburgo y a solo diez de la frontera alemana, dedicados desde 1919 a la producción de uva y a contar de 1960 al embotellado de sus propios vinos.

En el caso de su Pinot Blanc, sus uvas provienen de suelos calcáreos que le otorgan su profunda mineralidad que busca ser conservada mediante una mínima intervención en el proceso productivo fieles a la filosofía alsaciana de que el vino nace en el viñedo y no en la bodega.

Este mosto de un dorado pálido nos muestra en nariz notas de melón, durazno blanco maduro, jazmín, lima, almíbar y un profundo dejo mineral. Mientras en boca se expresa fresco y ligero, con muy suave dulzor equilibrado en una acidez viva y persistente que se mantiene en el retrogusto y un elegante final cítrico y mineral.

Un vino ideal para beber como delicado aperitivo o acompañar comidas ligeras como la entrada de una cena o un brunch de fin de semana, maridando muy bien con pescado fresco, carnes blancas guisadas, platos en base a huevo (incluidas tortillas y quiches) así como quesos suaves como Tomme, Brie o Camembert.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s