Costa Pinot Noir de Koyle – Colchagua con apellido

Los indios nativos que habitaban el centro sur de Chile fueron conocidos por los españoles como Araucanos, por provenir del territorio de Arauco, o Mapuche (gente de la tierra), el nombre con el que estos se llamaban a si mismos genéricamente. Sin embargo estos primero habitantes del territorio se diferenciaban entre sí reconociéndose algunos como Lafkenche (gentes de la costa), Pehuenche (gente de la Araucaría y por consiguiente la Cordillera Andina), Moluche (gente de los valles), Pikunche (gente del norte) y Huilliche (gente del sur).

Los conquistadores hispanos nunca pudieron entender bien la diferencia entre unos y otros, pero para el pueblo Mapuche era claro que elementos condicionaban la vida de cada pueblo tribal, así sabían que para conseguir mariscos ahumados era necesario visitar una familia Lafkenche o que piñones y digüeñes podían ser provistos por Pehuenche, por colocar algunos ejemplos.

Nuestra industria vitivinícola y en particular sus Denominaciones de Origen se han mantenido durante décadas en un terreno nebuloso donde solo se menciona un lugar de origen, particularmente amplio en algunos casos, pero sin dar luces de las condicionantes propias de cada viñedo. Nombres como Colchagua solo nos refieren a un cultivo en algún punto al sur de la Región de O`Higgins, así como los españoles sabían que los Mapuche habitaban el sur del entonces nuevo territorio, pero poca y ninguna información aporta a dar a conocer las características de algún vino en particular ya que un mosto colchaguino puede ser grueso o ligero, frutal, terroso o mineral, pirazínico o sobre maduro, según el terroir puntual donde se le cultiva.

Un paso adelante se dio el año 2018 cuando el ente regulador dependiente del gobierno permitió que todas las Denominaciones de Origen puedan ser acompañadas según su ubicación del concepto Costa, Entre Cordilleras o Andes; una suerte de apellido que nos entrega algunas luces, bastantes más de la que teníamos anteriormente, del perfil que encontraremos en un vino. Así la identificación Maipo Andes en el caso de un Cabernet Sauvignon nos habla de un vino estructurado y elegante con notas de mentol en sus taninos; el nombre Aconcagua Costa nos refiere vinos ligeros y minerales a diferencia de los Aconcagua Entre Cordilleras, robustos y terroso; o saber que Limarí Costa es buen lugar para buscar un Chardonnay parecido al Chablis galo, en tanto Limarí Andes nos puede entregar algunos Malbec de perfil similar a los mendocinos.

Aún estamos a años luz de las AOPs y AOCs francesas junto a su sistema de clasificación de viñedos donde en tan solo un par de conceptos se nos entrega una completa hoja de vida, ficha técnica, curriculum vitae e historial del vino a probar, pero al menos nuestras Denominaciones con “apellido” ya son un avance.

Viña Koyle, el proyecto vitivinícola formado por la familia Undurraga luego que la bodega que lleva su apellido pasara a control de otros, con viñedos plantados en Los Lingues y Paredones bien sabe las diferencias entre Costa y Andes, y como estas se manifiestan en la personalidad de sus maduros Carmeneres de pie cordillerano y sus frescos Pinot Noir costeros.

Review

Costa Pinot Noir de Koyle nace en los últimos lomajes de las colinas más occidentales de la Cordillera de la Costa en la comuna de Paredones a tan solo una decena de kilómetros del Océano Pacífico sobre suelos de origen calcáreos cubierta con una capa arcillosa rica en cuarzo que marca el perfil mineral del mosto.

Las uvas se encuentran separadas en dos lotes. Las primeras asentadas en la parte más alta del viñedo donde reciben mayor luz solar, asegurando una mejor madurez, para ser luego fermentadas en tanques de acero inoxidable y criadas por 12 meses en barricas de roble francés; en tanto el segundo lote crece en las partes más bajas, recibiendo una mayor cuota de nieblas matinales y por los mismo desarrollando una pronunciada acidez, y sus mostos fermentan en cubas de madera y es criado, también por un año, en estanques de concreto.

Esta combinación de clima, suelo y procesos de vinificación nos entrega un vino de intenso tono rubí y borde ocre, con una nariz que en una faceta expresa frambuesas, arándano rojo deshidratado, fresa y zarzaparrilla, y en otra se acerca al Syrah de clima frío entregando humo, cuero, sotobosque y olivas negras, además de las suaves notas de chocolate y dulce de leche aportadas por la barrica.

En boca es un vino de perfil particularmente frutal y ligero, de suave dulzor equilibrado en una acidez sutil en su ataque pero de larga persistencia, seguida en su final de una mezcla de tonos tostados y minerales con los que hay que tener cautela a la hora del maridaje ya que en presencia de mariscos frescos rico en yodo puede resultar en un sabor metálico bastante poco amable pero que por contraparte resulta ideal para acompañar pescados bañados en salsa rojas.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s