Fósiles – Pinot Noir con vista al mar

Durante siglos la principal amenaza para bodegas y viñedos fueron las habituales guerras en Europa, con casi cotidianos ejércitos arrasando y saqueando todo a su paso, además del fantasma de las pestes, como la filoxera que casi extinguió la actividad vitivinícola a fines del siglo XIX.

Tras el fin de la Segunda Guerra Mundial la idea de hordas prendiendo fuego a las vides y soldados repartiéndose botellas como botín se ha difuminado por completo, y por su parte la ciencia y tecnología han mantenido controlada las plagas, al menos hasta el momento. Sin embargo nuestros preciado viñedos enfrentan hoy en día otros amenazantes gigantes.

Sin duda el cambio climático constituye un peligro latente, pero también la creciente presión inmobiliaria se ha transformado en un enemigo poderoso cada vez más difícil de enfrentar.

La vitis vinifera requiere de climas templados, abundante luz, adecuados recursos hídricos, terrenos planos o suaves lomajes, por lo que en la gran mayoría de los casos se le cultiva en amplios valles de ondulantes colinas cruzados por algún río y cobijados por las montañas. En términos simples el vino se produce en los lugares más bellos del mundo.

Obviamente cualquiera de nosotros quisiera vivir a la sombra de Los Alpes en Alsacia, rodeado de picos andinos en Gualtallary, en la cumbre de una colina en la Toscana, en medio de palacetes en el Loira, con el Mediterráneo como telón de fondo en el Penedés, a pasos de la Bahía de San Pablo en Sonoma o inmerso en un paisaje de Lord of the Rings en Hawkes Bay.

La forma en la que operan las Denominaciones y Apelaciones de Origen en el Viejo Mundo, centradas en proteger el terroir, han mantenido a raya el avance inmobiliario en en Europa, pero es en los países vitivinícolas del Nuevo Mundo, sobre todo en el Hemisferio Sur, donde ha resultado más difícil detener su avance.

En Chile contamos con ejemplos emblemáticos, como son el caso del Maipo Andes, donde significativas cantidades de hectáreas de antiguos viñedos han sido redestinadas en las últimas décadas a proyectos de viviendas y aquellos que han resistido las lucrosas ofertas de los monstruos inmobiliarios se han transformado en verdaderas islas en medio del creciente avance de la ciudad.

De igual forma algunas zonas otrora absolutamente rurales como Apalta o Casablanca, en la actualidad cuentan con una amplia oferta de condominios que ofrecen el maravilloso sueños de vivir rodeados de viñedos y aunque es entendible deseas vivir en aquellos lugares la masiva presencia humana puede terminar por arruinar estos idílicos paisajes por el aumento de la polución a causa de la calefacción domiciliaria y el tráfico de automóviles, la redistribución de los frágiles recursos hídricos y la contaminación de acuíferos por las redes de alcantarillado doméstico. Por lo que el mensaje es claro: si ama pasear entre viñedos no construya su vivienda de fin de semana entre ellos.

Finalmente tenemos el caso de la franja costera del amplio valle de Aconcagua.

Aquí en defensa de las inmobiliarias se puede señalar que ellas llegaron primero ya que desde comienzos del siglo XX zonas como Zapallar, Cartagena o Rocas de Santo Domingo se alzaron como exclusivos balnearios y debió pasar casi un siglo para que se descubriera que esos suelos y climas eran particularmente aptos para la industria vitivinícola.

A pesar de que en Chile ha habido una verdadera explosión en los últimos treinta años del cultivo de variedades de clima frio, en los casi 200 kilómetros del litoral central sólo existen poco más de un centenar de hectáreas consagradas a la producción de vino dentro de la franja de los diez kilómetros más cercanos a la costa gracias a la pasión, y en algunos casos porfía, de ciertos productores que cuentan con las espaldas económicas para resistir la tentación de transformar sus suelos en algún condominio, resort o edificio con vista al Pacífico.

Más allá de la desembocadura del río Aconcagua, tan solo las plantaciones de la famosa viña Montes marcan un punto verde en medio del concreto. Al norte del curso del río Maipo, en rigor el valle de San Antonio, encontramos en exclusiva a Casa Marín, reconocido por producir algunos de los mejores blancos del mundo, y en el valle de Leyda, al sur del mismocurso fluvial, Casas de Bucalemu produce uno de los mejores Sauvignon Blanc y Pinot Noir del país y con el mayor de envejecimiento en cava.

Aunque contamos con el terroir, es literalmente imposible pensar en que este pueda terminar en manos de algún pequeño viñatero o productor independiente dado los altos costos impuestos por la presión inmobiliaria, lo que nos lleva a plantearnos cual es el rol que el estado debe jugar a la hora de priorizar los usos de suelo y recursos hídricos.

Casas de Bucalemu nace de la pasión por el vino de Renato Peñafiel quien decide destinar las 40 hectáreas de su posesión en Rocas de Santo Domingo, en lugar de rentabilizarlas al corto plazo construyendo un centenar de parcelas, a la producción vitivinícola bajo la guía de Cristóbal Undurraga, quien es también enólogo de Viña Koyle.

Review

Fósiles Pinot Noir, junto a Salinas Sauvignon Blanc son las únicas dos etiquetas producidas por el viñedo emplazado a nueve kilómetros de la costa del Pacífico sobre suelos calcáreos en cuyo sustrato abundan precisamente los fósiles dando cuenta de su origen marino.

Tras su vinificación el mosto es criado por cerca de un año en foudres de roble manteniendo el contacto con sus lias.

Se muestra rubí de amplio borde claro con una nariz plena de fresa, frambuesa, rosa mosqueta, algo de grosellas negras, muy suave vainilla, caramelo, cassis, cuero, piedra chancado y grafito.

En boca es ligero y muy frutal, de marcada y viva acidez, madera perfectamente integrada que ayuda a reforzar presencia en su final sin perder su característico frescor que se extiende en forma marcadamente salina al retrogusto.

Excelente opción para acompañar platos marinos y guisos ligeros, pero también preparaciones con mayor peso en boca como pescados y carnes blancas asadas a las brasas.

Un comentario Agrega el tuyo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s